La Fundación Española del Aceite de Palma Sostenible analiza el uso de este ingrediente dentro de una dieta equilibrada

  • La Fundación se ha presentado ante la sociedad como interlocutor activo a la hora de difundir la realidad del aceite de palma y el uso por parte de la industria, en base a la objetividad y al rigor científico.
  • Para ello cuenta con la colaboración de expertos independientes, que están implicados en las tres líneas de trabajo principales de la Fundación: nutrición, medio ambiente y seguridad alimentaria.

Madrid, 20 de noviembre de 2017 – La Fundación Española del Aceite de Palma Sostenible, una organización sin ánimo de lucro que agrupa a las compañías comprometidas con la utilización de este tipo de aceite de palma, se ha presentado ante la sociedad en un acto celebrado en la Asociación de la Prensa de Madrid. La Fundación, recién creada, nace con el objetivo de investigar y divulgar las características del aceite de palma sostenible en España, a efectos de contribuir a mejorar el conocimiento por parte de la sociedad. A través  del rigor y la evidencia científica, la Fundación pretender ser un interlocutor activo dentro del debate sobre nutrición, medio ambiente y seguridad alimentaria.

En su afán por difundir la realidad de este ingrediente y su uso por la industria, la Fundación cuenta con un equipo de expertos independientes que lo evalúan desde sus áreas de trabajo en base al rigor científico y a la objetividad.

Para Roberto Torri, Presidente de la Fundación Española del Aceite de Palma Sostenible, “el rigor científico es el mejor instrumento para aportar conocimiento y contribuir al debate abierto dentro de la sociedad”.

“Las empresas tenemos la responsabilidad de cuidar de nuestros clientes y del planeta”, ha afirmado Torri, que ha aprovechado para reclamar una circulación objetiva de la información, ya que “no se puede decir que un producto sin aceite de palma es de facto mejor para el medio ambiente o que tiene mejores cualidades nutricionales que uno que contiene aceite de palma”.

La Fundación Española del Aceite de Palma Sostenible trabaja con la European Palm Oil Alliance (EPOA), una organización que fomenta el conocimiento y la divulgación de la sostenibilidad del aceite de palma, y la Roundtable on Sustainable Palm Oil (RSPO), para mejorar la sostenibilidad de este ingrediente. EPOA ha estado presente en este acto a través de su Programme Manager, Margot Logman, que ha detallado su labor a los asistentes.

El papel en la reducción de la pobreza en los países productores o el desarrollo de las áreas rurales son algunas de las contribuciones del aceite de palma sostenible que ha destacado Logman. En su apoyo a una cadena de aceite de palma totalmente sostenible para el año 2020, EPOA cuenta también con el beneplácito de los países firmantes de la Declaración de Ámsterdam, como Francia, Alemania, Países Bajos y Reino Unido, entre otros.

Asimismo, Logman ha anunciado el trabajo que la organización está realizando junto al Grupo de Apoyo al Aceite de Palma Sostenible Europeo (ESPOAG), para celebrar el 23 de noviembre en Bruselas la próxima Conferencia Europea de Aceite de Palma (EPOC).

El siguiente turno de palabra ha correspondido a la Doctora en Farmacia y Catedrática de Fisiología del Ejercicio y Nutrición Deportiva de la Universidad Politécnica de Madrid, Marcela González-Gross. La Doctora lidera el grupo de investigación ImFine, dedicado a la nutrición, ejercicio y estilo de vida saludable y que ha realizado una revisión bibliográfica de los estudios y conclusiones que se han desarrollado sobre el aceite de palma.

González-Gross ha explicado que el aceite de palma es uno de los ingredientes que se encuentran en diversos productos de alimentación presentes en la dieta de los consumidores. Este detalle es clave, hablar de dieta. “No ingerimos nutrientes, sino alimentos, y éstos dentro de una dieta”, explica González-Gross, que considera que no se deben evaluar los alimentos de forma aislada, sino dentro del patrón alimentario, teniendo en cuenta, además, el estilo de vida de las personas.

En su composición, el aceite de palma cuenta aproximadamente con un 50% de ácidos grasos saturados y un 50% de insaturados. “Podemos decir que el consumo de aceite de palma no está contraindicado en un contexto de dieta saludable, siempre y cuando se ajuste la ingesta de grasas y ácidos grasos a las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS)”, afirma González-Gross.

Según la responsable de ImFine, no existen datos científicos que avalen la diferenciación entre los ácidos grasos saturados en función del alimento o ingrediente del que provengan, ni hay ingestas recomendadas diferenciadas para los diferentes ácidos grasos saturados. La OMS recomienda que la ingesta de ácidos grasos saturados no supere el  10% de las Kcal totales de la dieta.

A continuación, Luis Guijarro, periodista medioambiental con 20 años en esta disciplina y que fue presidente de la Asociación de Periodistas de Información Ambiental, ha profundizado en la repercusión que tiene el cultivo de la palma sobre el medio ambiente. Según Guijarro, el origen del concepto sostenibilidad se sitúa a principios de la década de 1980, a partir de perspectivas científicas sobre la relación entre el medioambiente y la sociedad y la publicación de varios documentos relevantes, principalmente la Estrategia Mundial para la Conservación (World Conservation Strategy), UICN, 1980. Extrapolado al aceite de palma, “podemos definir el aceite de palma sostenible como un acercamiento al cultivo de la palma aceitera para producir aceite respetando la biodiversidad, la calidad del agua, los derechos de la población local, contribuyendo lo mínimo posible a la emisión de gases de efecto invernadero y evitando la deforestación de áreas con alto valor ecológico”.

El periodista ha desgranado datos sobre el cultivo del aceite de palma y más en concreto, las implicaciones del aceite de palma sobre la sostenibilidad. Respecto al objetivo de la Fundación Española de lograr que en 2020 todas las empresas de España que utilizan aceite de palma pasen a utilizar aceite 100% sostenible, ha recordado que “no es una iniciativa exclusivamente española porque en Francia, por ejemplo, la ‘Alliance Française pour une Huile de Palme Durable’ funciona como una asociación de empresas francesas cuya meta es desarrollar y ampliar el uso de aceite de palma sostenible”.

El último experto científico que ha tomado la palabra en la jornada ha sido el Catedrático de Toxicología y Legislación Sanitaria de la Universidad Complutense de Madrid, Arturo Anadón. Anadón ha expuesto que el aceite de palma sufre una serie de procesos tecnológicos,. En la fase de desodorización se liberan una serie de contaminantes potencialmente tóxicos (2-3 MCPD y  glicidol). La industria lo tiene presente y Anadón ha afirmado que “los productos con aceite de palma son seguros. Se están revisando los márgenes de seguridad para establecer una serie de estándares toxicológicos.  En definitiva, se van a definir unos límites máximos por parte de la Comisión Europea en forma de un reglamento que tendrá que cumplirse, una vez la EFSA (European Food Safety Authority) emita el correspondiente dictamen”.

En este contexto, “las industrias cuentan con los medios tecnológicos para llevar adelante las medidas de mitigación que puedan establecerse por la Comisión Europea, como de hecho ya están haciendo, para reducir así los niveles de contaminantes”.

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